jueves, abril 05, 2007

Aún me desvío del camino por una pilsen y un completo”


  • Artista: Mario Rojas & the Flaiting Project
  • Álbum: Sartén de Estrellas.



Mario Rojas, fue uno de los gestores del primer grupo de rap chileno De Kiruza, desde entonces se distingue una raíz funky criolla que cultiva hasta hoy. Actualmente al frente de The Flaiting Project, su nuevo grupo, entrega sus especiales y personales canciones en el disco Sartén de estrellas.

Este carismático artista, presenta un cúmulo de influencias, estilos y géneros que en este trabajo se distinguen en cortes con aire afroperuano en "Me separé", la balada "Los caminos del amor" que mezcla sonidos pop -rock o aquel relajado pasaje del disco que se plasma en "A puro corazón". Y la rapeada se viene sin tregua en los tracks "Todas mis canciones" y "Pegadito a la ventana de la micro", que avanzan por los escollos de la vida citadina y personal.

Rojas además, se ha preocupado, como acontece hoy con varios exponentes de la nueva generación de músicos, de redescubrir y reflotar un interés por la cueca. Quizá como hijo de la Nueva Canción y las múltiples influencias adoptadas en su periplo involuntario por el mundo logra plasmar de manera magistral todas estas influencias y además agregarle esa nota criolla y picarona del pueblo chileno.

Que decir de las letras, hay pasajes notables de frases callejeras, sencillas y enamoradas. Conjunto de palabras que llevan a pensar en lo cotidiano: “vive tus sueños, vívelos bien, sube, sube… sube a tu nube” nos invitan a viajar por los íntimos rincones de la memoria personal. “Vuelvo a mirar tras tus gestos…todos es igual, nada nuevo para mí”, desencanto, desamor… “busco la señal para encontrar el momento perfecto” dan vida al plato que se fragua en el Sartén de Estrellas, plato que será complementado cuando se baje de la micro en busca de una pilsen y un completo, a pesar de haber pasado la barrera de los 40, como reza una de sus líricas.

El Sartén contiene ingredientes nuevos y otros cocinados desde ya hace varios años. Algunas canciones, por ejemplo "Pegado a la ventana de la micro", fueron grabadas hace una década y hoy plasmadas gracias a un selecto grupo de músicos que forman parte de su The Flaiting Project, Tilo González en la batería, el gran Jorge Campos pulsando las cuerdas del contrabajo, Magdalena Mathey, coros; Felipe Bravo en las 6 cuerdas y Federico Faure, en las bases del bajo.


Sartén de Estrellas, producido por Tilo González, baterista y compositor de Congreso, tiene un sello pulcro y cálido donde se reconocen texturas acústicas que hacen buen juego con la voz, profunda, suave, gentil de Mario Rojas. Una placa para descubrir una seguidilla de estilos finamente mezclada en 45 minutos de excelente música nacional.

viernes, marzo 16, 2007

El brillo de un loco diamante

Miércoles 14 de marzo, 18 horas, llega a su fin la jornada laboral y comienza la cuenta regresiva para disfrutar de una jornada sin precedente alguno en la historia de presentaciones en vivo en nuestro país: Roger Waters, tocando uno de los mejores disco de la historia del rock, el Dark Side of the Moon de Pink Floyd.

Quizá el único parámetro de comparación sería el anterior show que el bajista británico hizo en Chile hace unos años, pero esto prometía ser sencillamente alucinante.


La entrada al Estadio Nacional fue tranquila, mucha gente por las calles y otro tanto ya estaba instalado en el recinto. Para mi era especial, sería la primera vez en que disfrutaría un recital de rock en compañía de mi hijo, sin duda, no había mejor oportunidad para hacerlo debutar en las grandes ligas en este fantástico camino del rocanrol.


Sólo una hora nos separaba del inicio del espectáculo y el nerviosismo en el público se hacía sentir. El escenario lucía impecable, con dos pantallas gigantes escoltando una escenografía que nos ofrecía una vieja radio tocando clásicos de la música popular mientras los últimos asistentes llenaban el coliseo ñuñoino.
Las melodías del alma

Las 9 de la noche y, con puntualidad inglesa, Waters irrumpe en el escenario con su impecable atuendo negro denotando esa estampa omnipotente que sólo puede tener una verdadera estrella de rock que lo ha hecho todo durante 4 décadas de carrera musical. Esa era la presentación de un grande, que bajo las melodías de In the Flesh inundó de emoción a los 50 mil corazones que tenía frente a él. Así continuó con Mother y remató con la exquisita y sicodélica Set the Controls for the Heart of the Sun, versión 2007 que nos hace recordar aquellas tantas jornadas tratando de descifrar lo que Barret plasmaba a fines de los 60 en esas memorables placas de la banda.
Shine on You Crazy Diamond y Have a Cigar aparecieron en el momento preciso para ir pavimentando la ruta al momento más emocionante en lo personal, quizá no el más alto del espectáculo, pero para mi fueron sin duda los 5 minutos más intensos y emocionantes que he tenido en toda mi vida. Escuchar y ver Wish You Were Here abrazado con mi hijo y sin miedo ni verguenza en dejar que las lágrimas se liberen, es lejos la mejor experiencia y la emoción mas intensa que he tenido en mis 33 años de vida. Después de eso simplemente había que dejar que el espectáculo continúe poniéndo el broche de oro de la primera parte con Sheep y la infartante aparición del Cerdo Volador.
¿Saben qué? es tan dificil expresar todo lo que experimenté en este recital, son innumerables las emociones y pocas las palabras para describirlas que esta vez dejaré la nota hasta acá y simplemnte la graficaré con fotos que saqué aquella noche. Esta es la ocasión en que una imagen vale más que mil palabras.



martes, marzo 13, 2007

FUEGO ELÉCTRICO

JIMI HENDRIX
: BLUES

Este DISCAZO fue editado luego de la muerte de Hendrix por su productor Alan Douglas, quien por muchos años tuvo los derechos sobre todas sus grabaciones hasta que la familia los recuperó hace algún tiempo y re editó todo el catálogo original del guitarrista. Aun así, esta compilación tuvo tanto éxito que se mantuvo dentro de las nuevas ediciones.

Las razones de ello saltan a los oídos al poner el disco a girar. Esta compilación rescata toda la vena blusera del, hasta hoy considerado, mejor guitarrista eléctrico de todos los tiempos. Y es un disco particular, pues la obra de Hendrix se caracterizó por estar más cercana al rock, la psicodelia y la experimentación. Sin embargo, sus raíces bluseras siempre estuvieron presentes, ya sea en vivo o en algún rincón de sus vanguardistas (para la época) discos.

Y allí radica el valor de esta placa, el FUEGO ELÉCTRICO del blues de Hendrix rinde tributo a composiciones clásicas de la música afroamericana -nacida según la tradición en los campos de esclavos- como la inmortal 'Mannish Boy', 'Born Under A Bad Sign', 'Bleeding Heart' o 'Catfish Blues'. Pero son las propias composiciones de Hendrix las que más destacan.

El disco abre con una versión acústica de 'Hear My Train a Comin'', y cierra con el mismo tema en formato eléctrico total. Luego tenemos dos de sus composiciones bluseras más famosas, 'Red House' y 'Voodoo Chile Blues', donde aflora todo el oscuro misticísmo de su estirpe. Por último también se destaca el sentido trágico del blues con temas como 'Once I Had A Woman'.

Once temas, once piezas del mejor blues eléctrico, en una joya de disco. El hermoso arte de la portada ya así lo adelanta, rindiendo honor a los viejos maestros en la figura de Jimi.

Para escucharlo:
http://rapidshare.com/files/20857548/Blues.zip.html

martes, diciembre 05, 2006

LO MEJOR DEL 2006 (PARTE 1)

Trivium: “The Crusade”
Autor del artículo: Zorlac

Al tratar de hacer un recuento medianamente objetivo de lo que nos dejó el 2006, en términos musicales, mi inconciente me traiciona y sólo atino a pronunciar un nombre: “The Crusade” de Trivium.

Sí, porque la banda de Florida nos demostró que el viejo y querido thrash estaba más vivo que nunca, que aunque estemos viviendo en pleno siglo XXI podemos volver a esos años gloriosos del “metal old school”. Y ojo, que no se trata de un revival trasnochado ni un tributo a viejas glorias pasadas (a lo Creedence Clearwater Revisited o The Doors). Nada de eso; la banda de Matt Heafy, Corey Belieau, Travis Smith y Paolo Gregoletto nos demuestra que pueden hacer un disco “a la ‘80s”, pero que suena moderno y sólido.

Esta obra maestra parte con un tándem espectacular: “Ignition” y “Detonation”, suenan thrasheras, agresivas, con una vocalización a medio camino entre James Hetfield y Chuck Billy. El doble bombo no para de machacar tu cabeza, en dos composiciones que parecen haber sido ensayadas 365 veces en un año antes de entrar a estudio.

“Entrance of the Conflagration” destaca por la armonía vocal trabajada por ambos guitarristas, y no hace más que pavimentar el camino para el siguiente golpe en pleno rostro: “Anthem (We are the Fire)”, en donde se dan el lujo de coquetear con sonidos más heavy clásicos, tipo Sid Row o Judas Priest. Sin duda, tal como lo señala su título, será uno de los himnos de esta década. No exagero al decir que me provocó la misma sensación que escuchar por primera vez el “Breaking the law” allá por mediados de los ’80.

“And sandness will sear” nos muestra una veta más oscura y pausada, quizás recordando al Paradise Lost del Draconian Times. El thrash vuelve como guía inspiradora en las excelentes “Becoming the dragon” (con una lírica bastante pobre, digámoslo) y “To the rats”.

Como broche de oro, el disco termina con “The Crusade”, un instrumental de más de 8 minutos de duración, en donde estos pendejos de Orlando nos demuestran que, a pesar de su corta edad, (el mayor no supera los 21 años), no se achican al momento de componer piezas épicas ejecutadas con una técnica instrumental realmente destacable.

En fin, detallar cada corte parece casi un ejercicio inútil. Quizás su apuesta no sea muy novedosa, quizás su adoración por Metallica sea muy evidente y los persiga por siempre. Pero sólo de una cosa tengo certeza: al momento de poner play, este disco te transportará 20 años atrás y volverás a sentir la energía y la rebeldía adolescente del thrash ochentero. Y eso, para alguien que ya superó la barrera de los 30…. es francamente impagable.

Ficha Técnica
Banda: Trivium
Título: “The Crusade”
Fecha de lanzamiento: 10/10/2006
Sello: Roadrunner records
Productor: Jason Suecoff